Si por algo son conocidas las Navidades además de por los regalos, papá Noel, el árbol de navidad, el Belén y los Reyes Magos; este algo es, sin duda, la comida. En esta época del año se come bien, se come mucho, se abusa de los dulces y se celebran grandes comidas  con toda la familia con amigos con compañeros… De hecho, en ocasiones es el único momento en el que solemos ver a ciertos parientes y personas con los que no tenemos mucho trato a lo largo del año.

Hacer que todas estas comidas sean perfectas pasa por una serie de elementos muy importantes que deben tenerse en cuenta. Por una parte, están, desde luego, los ingredientes que deben ser frescos y de primera calidad. También por las habilidades culinarias de cada profesional, pero… ¿Es suficiente? ¡Desde luego que no! En este artículo intentamos dar algunos consejos más para que una cena de Navidad sea perfecta para tus comensales.

Consejos para una cena de navidad perfecta

  1. La decoración: La decoración navideña es fundamental para conseguir el ambiente que estamos buscando. Desde luego, puede decorarse el local de mil maneras diferentes pero aquí, lo que más nos interesa, es la mesa. El color de servilletas y manteles puede escogerse de forma cuidadosa y, también, pueden introducirse centros decorativos con piñas secas, bolas de navidad y lazos. mesa navidad
  2. Los entrantes: Los entrantes son la primera impresión de una cena y, como no puede ser de otra forma, la primera impresión debe ser buena. En este caso, podemos apostar por diferentes tipos de canapés elaborados o, directamente, apostar por una menor elaboración pero con ingredientes exquisitos como el jamón ibérico, el lomo ibérico y el queso curado. Eso sí, si éste es el caso, hay que cortarlo siempre en finas lonchas el jamón y en lonchas gruesas el lomo, en tacos el queso suele ser una buena opción.
  3. El plato fuerte o principal: El plato fuerte en estas fechas suele ser carne; si bien también se suele optar por el pescado. En algunos casos, incluso, puede haber dos platos principales por si alguno de los presentes tuviese algún problema alimenticio. En la medida de lo posible, es recomendable adaptarse lo más posible a los gustos de todos; pero en ocasiones esto no será posible por lo que habrá que pensar siempre en un “Plan B” para vegetarianos, veganos, alérgicos, intolerantes, celiacos …
  4. La bebida: La bebida es otro elemento que no debe descuidarse. Debe estar presente desde antes de los entrantes hasta después de los postres. Desde luego, haya lo que haya siempre debe haber agua mineral en la mesa. Además, podemos apostar por el clásico de vino tinto con las carnes y blanco o rosado con los pescados y o mariscos o, incluso, ir un poco más allá y ser más atrevidos con otro tipo de bebidas (vermut, amontillados, cócteles …). En España podemos presumir de numerosas denominaciones de origen para vinos y cavas.
  5. El postre: Que la Navidad sea la época de turrones, polvorones y mazapanes no tiene que ser una razón para renunciar al postre. De hecho, los polvorones y demás dulces están disponibles durante todas las fiestas, mientras que los postres se reservan para los días más señalados. En la medida de lo posible, no renunciemos a un buen postre. Nuestra recomendación: tronco de navidad o roscón relleno de nata o trufa.

    Tronco de Navidad

    Tronco de Navidad

  6. Los cafés, chupitos y combinados: Tenemos un país al que nos gusta la tertulia y las sobremesas largas, para fomentar el momento tenemos que disponer de variedad de cafés, de licores y una buena carta de combinados, donde la ginebra y sus diferentes opciones para combinar sigue siendo lo que más se demanda.