El sabor y el aroma son los dos elementos fundamentales de cualquier receta. Sin embargo, el primer contacto que se produce con un plato es siempre visual. Como dicta el dicho popular, “la comida entra por los ojos” por lo que una mala presentación puede dar al traste con la mejor de las elaboraciones.

Una buena presentación puede elevar una receta ordinaria a la excelencia porque no sólo mejora la estética de un plato, sino también la percepción del sabor. Por eso, el emplatado es todo un arte que va más allá de la colocación de los alimentos. Se trata es una disciplina fundamental en la cocina que combina principios de diseño, psicología y técnicas culinarias.

El impacto visual en la percepción del sabor

La presentación de cualquier receta es fundamental ya que la vista es capaz de alterar los sabores y condiciona la apetencia de un comensal. El color, el contraste, la forma, la textura y la iluminación son elementos que contribuyen a que cada plato sea más o menos atractivo y nos prepara para comerlo. Cada una de estas características multiplicarán el valor de cualquier receta.

Como puede verse en la imagen, la diferencia entre un mal emplatado y uno bueno es palpable. Mientras el plato de la izquierda es un caos, el de la derecha muestra un orden que permite distinguir colores, texturas y formas. Cuenta además con una decoración que lo hace mucho más apetecible.

Siguiendo con la fotografía, vemos que entre todas las cualidades, el color es una de las más importantes. Los colores de los alimentos nos transmiten información sobre su frescura y sabor de tal forma que, como aseguran desde la Escuela de Gastonomía AE, influye de forma decisiva en la manera en la que se percibe el sabor de una receta. Así, un plato en el que predominen colores como el rojo o el amarillo intensifican la sensación de dulzura y energía, mientras que los azules o verdes transmiten frescura y ligereza

Otros elementos básicos de una buena presentación

Pero no sólo el color influye en la percepción del saber de un plato. Hay otros elementos a la hora de emplatar que también juegan su papel.

  • Contraste: la combinación de colores y texturas permite destacar cada ingrediente del plato y hace que el comensal pueda diferenciar los sabores que se va a encontrar cuando se lo lleve a la boca.
  • Formas: La manera en la que están dispuestos los alimentos en un plato juegan también un papel muy importante. Jugar con formas simétricas harán el plato más elegante, mientras que si se apuesta por la asimetría la receta inspirará en el comensal creatividad y dinamismo.
  • Texturas: introducir diferentes texturas en un plato, combinando por ejemplo una crema con un crujiente, permite aumentar el interés del comensal.
  • Iluminación: no todo se centra en el emplatado. La iluminación del local juega un papel muy importante a la hora de hacer más atractiva una determinada receta.

Cómo conseguir el emplatado más atractivo para tus platos

No hay que ser un artista para conseguir un emplatado atractivo. La clave está en integrar todos los elementos que componen una receta para crear armonía y apetito. Para ello basta con seguir algunos principios básicos.

1. Composición equilibrada: es el principal punto a la hora de emplatar. Imagina el plato como un cuadro donde todos los elementos se combinan a la perfección. Distribuye los ingredientes para que los colores resalten, las texturas se complementen y el volumen llame la atención al primer vistazo. Evita recargar el plato para que los ingredientes destaquen por sí mismos.

2. Uso de alturas y texturas: añadir altura aporta sofisticación, dinamismo y complejidad visual. Apilar ingredientes o crear pequeñas “torres” brinda movimiento y estructura al plato. Mezclar diferentes texturas también mejora la experiencia en el paladar y generará un contraste visual que atraerá al comensal.

3. Decoración con salsas y guarniciones: Las salsas son como la pintura del plato: agregan color, sabor y atractivo visual. Distribúyelas de manera artística usando productos de calidad. Por su parte, las guarniciones —hierbas frescas, brotes o semillas— aportan color y textura, pero deben ser comestibles y complementar la receta, no distraer la atención del comensal.

En definitiva, la presentación y el emplatado tienen un papel protagonista en la percepción del sabor y la experiencia culinaria. Un plato bien presentado estimula los sentidos, genera expectativas y mejora la reputación de cualquier restaurante. Y lo más importante: ¡emplatar bien es muy sencillo!

Expediente
AA-2017-19-000-00007
Promotor
LÁCTEOS INDUSTRIALES AGRUPADOS S.A.
Proyecto y descripción
Proyecto de Optimización de Instalaciones en Industria de Elaborados Lácteos
Ayuda Pública Total
148.950,54 € (75% procedente del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural)