Errores comunes al montar la nata

Índice de contenidos

  1. Elegir la nata para montar equivocada
  2. Otros errores comunes al montar la nata

La nata montada es un ingrediente básico para muchas elaboraciones de repostería: tartas, profiteroles, milhojas, eclairs, etc. Conseguir el mejor resultado en sabor y textura depende de la calidad del producto, y también de una correcta manipulación.

Bajo su aparente simplicidad, conseguir una nata estable y cremosa, requiere de técnicas precisas para que alcance su punto de excelencia. Sin embargo, en muchas ocasiones, se suelen cometer errores a la hora de montar la nata que pueden arruinar el resultado final. Veamos cuáles son esos errores y cómo los podemos evitar:

Elegir la nata para montar equivocada

El error más básico a la hora de montar la nata tiene que ver con la elección del producto. La nata para montar debe tener un contenido mínimo de grasa del 35%. Si utilizamos nata que tenga un porcentaje de grasa menor se va a ver resentida la estructura de la misma y la textura va a ser demasiado líquida y poco estable.

Por ello, para montar la nata es necesario optar por natas específicas para montar y con un alto porcentaje de grasa como Ken Nata 35%, Ken Nata 35% sin lactosa, Ken Nata 38% y Ken Nata Azucarada. No solo las natas de origen animal ofrecen un excelente rendimiento: Ken-Foods ha desarrollado una amplia gama de blends (o mixes) aptos para montar, que combinan gran estabilidad, alta rentabilidad y resultados consistentes, incluso en manos menos expertas. Ejemplos de ello son Ken Láctea 35%, Ken Láctea Sugar y Ken Gourmet Duo.

Otros errores comunes al montar la nata

Algunos de los más habituales son los siguientes:

  • No tener la temperatura correcta: uno de los errores más comunes al montar la nata es trabajar con nata y utensilios a temperatura ambiente. Para conseguir la nata montada perfecta, la grasa tiene que estar fría para que pueda emulsionar de forma correcta. Por ello, es muy importante que la nata haya estado en el refrigerador al menos 12 horas antes de usarla. Además, otro truco que suelen emplear los profesionales es el de enfriar en el congelador el bol y las varillas con los que se van a montar la nata.
  • Pasarse con el batido: conseguir la nata montada perfecta es una cuestión de paciencia. Si batimos en exceso y a gran velocidad, la nata se transformará en mantequilla ya que estaremos separando la grasa del suero. Hay que conseguir el punto perfecto, porque si batimos de forma muy lenta, la nata no alcanzará el cuerpo necesario.
  • La limpieza es vital: este apartado es básico en cualquier aspecto relacionado con la cocina, pero cuando se quiere montar la nata es todavía más importante. Cualquier resto de grasa, agua o detergente que se encuentre en el bol o en las varillas va a impedir que la nata se monte de forma correcta. Así que, es fundamental lavar y secar los utensilios concienzudamente antes de empezar a montar la nata.
  • Cuidado con el azúcar: el momento en el que se incorpora el azúcar es muy importante para que la nata se monte de manera adecuada. Añadir el azúcar antes de tiempo va a provocar que la nata se corte arruinando todo el proceso. Si se utiliza azúcar, es mejor añadirlo de forma gradual y una vez que la nata haya comenzado a espesar, más o menos a mitad del montado. Te dejamos un truco adicional: el azúcar glas es una mejor opción, ya que se disuelve con mayor facilidad.
  • Ojo con el almacenamiento: en general, la nata montada debe utilizarse lo antes posible una vez abierta, pero se puede almacenar en su envase original y siempre dentro del refrigerador.

Expediente
AA-2017-19-000-00007
Promotor
LÁCTEOS INDUSTRIALES AGRUPADOS S.A.
Proyecto y descripción
Proyecto de Optimización de Instalaciones en Industria de Elaborados Lácteos
Ayuda Pública Total
148.950,54 € (75% procedente del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural)