Conoce las diferencias entre el helado y el gelato italiano

Índice de contenidos

  1. La composición es la principal diferencia
  2. La elaboración
  3. Textura, temperatura y almacenamiento
  4. Un sabor distinto

En verano, nada se antoja más que un buen postre frío. Entre los favoritos destacan el helado y el gelato italiano, dos postres igual de deliciosos que, aunque son parecidos, no son lo mismo. Muchos piensan que se trata del mismo producto con distinto nombre, pero lo cierto es que existen diferencias clave en su composición, textura y forma de elaboración.
¿También creías que el helado y el gelato eran lo mismo? No te preocupes. Vamos a presentarte las claves para que no vuelvas a confundirlos.

La composición es la principal diferencia

Aunque a simple vista parezcan iguales, helado y gelato tienen composiciones muy distintas.
El helado, tal como lo conocemos, se elabora con una base de 38% leche, azúcar y, a menudo, huevos. Todos estos ingredientes hacen que el porcentaje de grasa se sitúe entre el 10% y el 20%.
Por su parte, el gelato italiano se caracteriza por tener una menor proporción de grasa. La gran diferencia es que para su elaboración se prescinde de la nata y de los huevos. Toda la potencia de sabor y cremosidad del gelato italiano se consigue porque se emplea una leche de alta calidad como Ken Leche Ecológica Entera.

¿Qué implica esta diferencia en la composición?

Principalmente, que al contener menos grasa, el gelato permite que los sabores de los ingredientes (chocolate, frutas o frutos secos) se perciban con mayor intensidad.
En cambio, la nata presente en el helado aporta una cremosidad característica, pero también puede suavizar ligeramente esos sabores.

La elaboración

Si los ingredientes de un helado y un gelato italiano son diferentes, la manera de elaborar el producto también es distinta.
Se puede decir que la elaboración del helado es más industrial, mientras que la del gelato es mucho más artesanal. La clave se encuentra en el proceso de batido:

  • En el helado, la mezcla se bate rápidamente, incorporando una gran cantidad de aire. Esto da como resultado una textura más ligera y esponjosa.
  • En cambio, el gelato se bate a menor velocidad, lo que reduce al mínimo la entrada de aire y da lugar a una mezcla más densa y compacta.

Textura, temperatura y almacenamiento

Dado que la composición y la forma de elaborar ambos productos es diferente, tanto la temperatura como la textura también lo son.

  • Textura: El helado tiene una textura más ligera y esponjosa, ya que incorpora más aire durante el batido. El gelato, al contener menos aire, es mucho más denso y compacto.
  • Cremosidad: El helado suele ser más cremoso, gracias a la nata. El gelato tiene una cremosidad más sutil.
  • Temperatura: El gelato se sirve a una temperatura más elevada que el helado. Aquí puedes notar la diferencia: el helado tarda más en derretirse que el gelato. Por eso, suele recomendarse servirlo en tarrina en lugar de cucurucho.
  • Almacenamiento y presentación: El helado se produce en grandes cantidades y puede conservarse durante semanas. El gelato, en cambio, se elabora en pequeños lotes y se recomienda consumirlo poco después de su preparación para mantener su frescura y calidad.

Un sabor distinto

Todas estas características y diferencias hacen que el sabor entre un producto y otro sea diferente.
El helado, especialmente en sus versiones más industriales, suele contener aditivos, colorantes y potenciadores que acentúan el sabor artificialmente.
El gelato italiano, en cambio, apuesta por sabores más puros, sin añadidos innecesarios, lo que permite apreciar mejor los ingredientes naturales.

Así que la próxima vez que estés frente al mostrador, no solo elijas entre vainilla o chocolate: presta atención a la textura, la temperatura y la intensidad del sabor.
Con lo que ya sabes, podrás reconocer si estás disfrutando de un auténtico gelato italiano o de un helado tradicional.

Expediente
AA-2017-19-000-00007
Promotor
LÁCTEOS INDUSTRIALES AGRUPADOS S.A.
Proyecto y descripción
Proyecto de Optimización de Instalaciones en Industria de Elaborados Lácteos
Ayuda Pública Total
148.950,54 € (75% procedente del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural)