Cuando nos alojamos en un hotel cada vez somos más exigentes. Ya no simplemente queremos que la habitación esté perfecta y que podamos descansar tranquilos sino que a la hora de comer o cenar en el hotel queremos que los postres sean de gran calidad y agradables para nuestro paladar.

Dentro de los países más reconocidos y premiados por sus deliciosos postres encontramos Alemania, Argentina, Francia, España e Italia. Sus mejores hoteles son reconocidos por ofrecer postres que están a la altura de sus clientes. Hay que remarcar que en estos hoteles ofrecen nata de gran calidad, ya que cada vez somos más conscientes de la importancia en la alimentación.

Si nos fijamos con atención en los postres en hoteles es un clásico la tarta de chocolate y nata. Su preparación suele ser larga pero luego se convierte en uno de los productos más demandados por los huéspedes. Es un postre que gusta a todo el mundo y el broche de oro después de una suculenta comida o cena. Otro postre que hace las delicias de los comensales es el arroz con leche. Conocido en infinidad de lugares del mundo y lo encontramos en un gran número de hoteles. Ese toque final que se le da de vainilla o canela lo hace inconfundible.

Los más golosos que aparte de comer dulce desean cuidarse optan por las fresas con nata. A primera vista se ve como un postre sencillo pero es algo que nunca falla. Aparte de la buena calidad de las fresas es necesario que empleemos una nata de calidad porque de lo contrario ese sabor tan agradable se perderá. Las fresas son antioxidantes y van a ayudarnos a prevenir enfermedades como gripes o resfriados por lo que se convierte en uno de los postres más saludables.

En los postres en hoteles también goza de gran popularidad la tarta de manzana. Esta tarta de origen desconocido pero que se cree que nació en Europa es conocida internacionalmente aparte de un claro símbolo de la gastronomía de los Estados Unidos. De nuestros vecinos italianos nos llega el tiramisú, conocido por todos y cuyo nombre quiere decir “hazme feliz”, función que consigue con su dosis de cacao y nata que lo convierte en toda una delicia.