Está claro que el verano es sinónimo de alto consumo de helados. Sin embargo, cada vez son más las empresas y los consumidores que optan por la atemporalidad de este producto cara a consumirlo durante cualquier mes del año. También cada vez son más los sabores de helados que salen a la venta en el mercado, algunos tan extraños como estos…

Según el estudio Hábitos de consumo de helados, elaborado por una destacada marca de helados, el 60% de los españoles los consumen durante la época estival. Sin embargo, aunque la cifra se ha mantenido en los últimos años, han sido las relativas a su consumo durante todo el año (también en invierno) las que han marcado las tendencias de los últimos ejercicios.

Cada vez consumimos más helados sin importarnos la fecha en el calendario y las marcas buscan sorprender al consumidor final cara a conseguir una mayor fidelización y dar la imagen de empresa innovadora y moderna.

Cada temporada aparecen nuevos helados, algunos exóticos, otros de sabores barrocos y a priori imposibles de imaginar; buscan sorprender, agradar y renovar su presencia a nivel de comercialización.

Para poder dar con ese sabor que llame la atención del consumidor final nada mejor que optar por una materia prima de primer orden, una nata de calidad y recetas y creaciones que aunque a priori imposible, puedan satisfacer el paladar de los consumidores más exigentes, y de los más originales.

Estos son los sabores de helados más extraños del momento en la actual temporada:

– Helado de paella. Aunque te parezca extraño (más les debe parecer a los valencianos) el helado de uno de los platos más famosos de la gastronomía española existe. El aroma a arroz es el verdadero protagonista.

– Helado de tortilla de patatas. Parece mentira que helado y tortilla pudiesen casar sin problema, pero lo cierto es que ocurre. Aquí se mezcla una tortilla fría y crema con una textura láctea.

– Helado de cerveza. Este helado puede ser todo un éxito. Refrescante y con un sabor lleno de matices, el helado de cerveza está de moda.

– Helado de chicle. Es fácil de elaborar, tan solo se necesita ese aroma dulce como a fresa del chicle tradicional. Una apuesta sobre seguro

– Helado de pizza. Para los amantes del gran plato italiano, basta con añadir a la base de la nata pasta de tomate, albahaca, ajo y orégano como si de una pizza convencional se tratara.

– Helado de ajo. El ajo está claro que está lleno de propiedades tantas que podemos disfrutarlas incluso a modo de helado. Es fácil de elaborar.